La cría del microgusano, alimento vivo para nuestro acuario

Detalle de microgusanosEl microgusano Panagrellus Redivivus es un nematodo de unos 2 milímetros de longitud máxima de color blanco transparente.

Su hábitat se encuentra tanto en el medio terrestre como en el acuático. Su alimentación se basa en bacterias, levaduras y hongos. Su reproducción es sexual, los microgusanos machos son de menor tamaño que las hembras y están presentes en menor número. Los machos se diferencian de las hembras porque presentan la parte posterior de su cuerpo en forma de cuerno.

En cuanto a la reproducción diremos que los microgusanos son ovovíparos con puestas de unos 40 huevos cada 2 o 3 días.
Presenta un alto contenido de proteinas (63% de proteínas, 23% de grasas y 17% de hidratos de carbono). El microgusano Panagrellus Redivivus es un alimento vivo con un alto contenido nutricional que aporta a nuestras crías de pez una dieta muy equilibrada. Al ser consumido vivo su valor nutritivo se mantiene intacto.


Alimentar a nuestros peces con alimento vivo además de estar contribuyendo a una dieta equilibrada estaremos favoreciendo el estado anímico y la vitalidad de éstos ya que nuestros peces en el medio natural son depredadores y si solo los alimentamos con escamas o cualquier otro alimento inerte se producen desequilibrios en su comportamiento presentando éstos incluso colores menos brillantes y un sistema inmunitario deficiente.

Los microgusanos se emplean sobre todo para alimentar a los alevines recién nacidos que sean tan pequeños que no sean
capaces de comer nauplios de artemia pero nunca se usarán como sustitutos de los nauplios. Su cultivo resulta muy fácil y
económico. Lo más complicado es conseguir la cepa inicial. Se recomienda tener al menos dos cultivos con una semana de
diferencia para evitar que nos quedemos sin microgusanos ante cualquier complicación que pudiese surgir como por ejemplo
hongos o cualquier otra plaga. Al tener varios cultivos también nos aseguraremos de disponer siempre uno de ellos a pleno
rendimiento para disponer de gran número de microgusanos.

Para iniciar un cultivo dispondremos de un recipiente de gran superficie y poca altura (con 5 cm de alto más que suficiente) de plástico tipo tupper. Los envases de helados y sorbetes son ideales. A éstos les practicaremos unos orificios que luego taparemos con unos recortes de medias pegados con pegamento. Las medias dejaran pasar el aire pero evitarán la entrada de ácaros y de otros insectos como moscas (las moscas drosophilas son las más habituales, también son llamadas moscas del vinagre o de la fruta) que pueden contaminar el cultivo.

Detalle agujeros tupper

Usaremos pegamento para adherir un trozo de media en los agujeros practicados

Detalle trozo de medias en tupper microgusanos

Colocamos un trozo de medias de mujer encima del pegamento

Como sustrato prepararemos una papilla a base de harina de avena(la harina de trigo también vale, o una mezcla de ésta con la de avena) a la que añadiremos algo de Spirulina.
La Spirulina o Arthrospira es una bacteria perteneciente al grupo de las algas verdeazules. Se trata de organismos
unicelulares y fotoautótrofos. Realmente se trata de organismos procariotas y no de algas como se creía anteriormente. La
Spirulina se puede encontrar en tiendas dietéticas en forma de comprimidos o cápsulas. Tiene un alto valor nutricional, alto contenido de proteinas en forma de aminoácidos esenciales de alta disponibilidad como por ejemplo la lisina. Tiene un
10% de hidratos de carbono, grasas un 6% y vitaminas B12 y provitamina A. Machacaremos una pastilla y la añadiremos a la
papilla, el color de ésta será ahora tirando a verdosa.

Papilla lista para el cultivo de microgusanos
Papilla lista para el cultivo de microgusanos
Cultivo preparado para comenzar a producir
Cultivo preparado para comenzar a producir

Si no encontramos harina de avena podemos comprar copos de avena y triturarlos con un molinillo de café. Añadiremos tambien una pizca de levadura de panaderia pero solo una poca para que la fermentación no sean excesiva. Si echásemos mucha levadura la alta fermentación produciría mucho CO2 axfisiando a los microgusanos. Con la puntita de un cuchillo bastará.

Hay gente que pasa la papilla por el microondas para esterilizarla, yo nunca lo he hecho y no he tenido problemas. Si la esterilizamos una vez fría la echaremos en el recipiente hasta que la altura sea de 1 cm y no más. Ahora será el momento de introducir la cepa de microgusanos. La papilla ha de ser bastante fluida y la removeremos cada dos días para que el alimento del fondo suba a la superficie que es donde están los gusanos y la mantendremos homogeneamente fluida ya que con el tiempo la harina se compacta en el fondo quedando arriba el agua.

Deberemos cuidar que la papilla no se seque en exceso, cuando veamos falta de ésta añadiremos unas gotas y removeremos para comprobar la fluidez. A las 3 o 4 semanas la producción de microgusano descenderá y los nutrientes del cultivo estarán agotándose, además el olor será más fuerte y será necesario renovar el cultivo. Para ello tomaremos con un pincel gran cantidad de gusanos que introduciremos en el nuevo cultivo.

La temperatura influirá en la reproducción del microgusano aumentando con ésta. La temperatura óptima se dice que es de
24ºC pero con menos temperatura el cultivo también funcionará y se agotará más tarde.

Microgusanos en el borde de la papilla
Microgusanos en las paredes y en el borde de la papilla
Apelotamientos de microgusanos
Apelotamientos de microgusanos

Los microgusanos son muy dificiles de observar a simple vista pero si disponemos de una lupa o de muy buena vista se podrán observar moviéndose en los extremos del recipiente cerca de la papilla. A los 5-7 días de iniciado el cultivo ya deberíamos ver gran cantidad de ellos. Cuando los microgusanos se han reproducido lo suficiente los podremos ver apelotonados en gran cantidad en las paredes del recipiente momento en el que los podremos recoger con un pequeño pincel. Antes de darselos a nuestros alevines los introduciremos en un vaso de agua para que se laven, éstos caerán al fondo del vaso y los podremos coger con una geringuilla sin la aguja para irselos dando a los peces. Otra forma es colocar un trozo de pizarra negra que sobresalga un poco de la papilla, los microgusanos se apelotonarán encima de ésta totalmente limpios y siendo muy visibles y fáciles de recolectar con el pincel.

Si por un descuido se nos secase el cultivo podemos probar a echar un poco de agua para volver a humedecer la papilla y es probable que en unos dias vuelvan a aparecer los microgusanos con lo que recogeremos unos cuantos para iniciar un nuevo
cultivo.

A continuación teneis un video en el que observar con más calidad a los microgusanos en movimiento.